El 90% son rumanos y magrebíes, asegura la organización agraria La Unión Extremadura
Un agricultor comprueba el estado de maduración de la uva. - EL PERIÓDICO
La Unión de Extremadura ha denunciado la falta de mano de obra en el inicio de la vendimia, que coincide con la recolección de la frutas y hortalizas de huerta, y ha asegurado que el 90 por ciento de los recolectores de la región son rumanos y magrebíes, ya que trabajadores extremeños no hay.
Según ha informado la organización agraria, para la vendimia se utilizan alrededor de 380.000 jornadas, más de 350.000 para la recolección de la fruta, mas de 100.000 para los cultivos de huerta y más de 250.000 jornadas para el resto de labores (aceituna de mesa) que se realiza durante tres meses. La Unión ha destacado que se está dando alrededor de 1.100.000 de jornales y «la mano de obra autóctona brilla por su ausencia».
No obstante, precisa que a los agricultores y ganaderos extremeños no les importa la nacionalidad de la mano de obra, lo importante es que esta exista para poder recolectar los productos en el momento justo de madurez, algo que no está sucediendo.
Ha señalado que han tenido problemas para la recolección de la cereza en el Jerte, en la recolección de la fruta en las Vegas del Guadiana, en la vendimia, no hay manos de obra para la recolección de patatas, pimientos, melones y sandía. La organización ha asegurado que no se planta un producto por la previsión de que no va a haber mano de obra para su recogida.
Por su parte, la organización profesional agraria UPA-UCE de Extremadura ha señalado que, según apuntan todos los indicios, en la vendimia de este año «no se va a llegar a una campaña normalizada» en la región, sino que estará por debajo de los 3,5 millones de hectolitros.
Según ha manifestado a Efe la secretaria regional del Vino de UPA-UCE, Catalina García, la campaña podría quedarse por debajo de esa cantidad y aunque es pronto para hablar de cifras concretas, «puede rondar los 3,3 millones de hectolitros».
No obstante, ha insistido en que aún es prematuro hacer previsiones de cosecha hasta conocer el comportamiento en peso de la uva que se va a vendimiar.
En cualquier caso, será una buena cosecha después de que hace cinco meses, ha recordado, se estaba «intentando salvar la cepa» tras estos años de sequía.