Roses (Girona), 25 ago (EFE).- El Grupo Cala Jóncols está este año vendimiando de noche en su viñedo de Roses -el más pequeño de Cataluña, con una superficie de menos de una hectárea cerca del mar- para evitar las altas temperaturas y para mantener la calidad de la uva. Con la ayuda de focos y frontales, el equipo formado por una veintena de personas trabaja en la viña situada en el entorno de Cala Jóncols desde poco antes de oscurecer y hasta entrada la madrugada. De esta forma, según sus responsables, la uva ha podido llegar a la bodega en mejores condiciones térmicas y también ha ayudado a obtener una mayor calidad y expresividad de la fruta, y se ha evitado al equipo encargado de la recogida tener que exponerse a las altas temperaturas diurnas. La de Cala Jóncols es la primera vendimia de la provincia de Girona que se realiza fuera de las horas de más calor, y se han recogido ya 2.700 kilos de uva de gran calidad, con colgantes más pequeños pero espesos y turgentes. La recogida nocturna "no solo ha permitido controlar mejor el proceso de fermentación de la fruta sino que, además, se ha abierto a la participación de los clientes del hotel que han querido implicarse en el proyecto y que han podido disfrutar de la experiencia de una vendimia en familia y con una temperatura agradable", ha explicado Ernesto Vega, sumiller. Vega ha detallado que lo que han buscado este año ha sido "darle este valor añadido a la uva que nos permite transportarla rápidamente hasta la bodega sin la posibilidad de que se oxide o caliente por la incidencia directa del sol, evitando fermentaciones espontáneas no deseadas. De esta forma, podremos obtener un vino de mayor calidad", ha asegurado. La recogida de la uva, de la variedad almez rojo que se ha recuperado, se ha hecho nueve días antes de lo previsto debido a la sequía. La uva se ha depositado en cajas de 15 kilos y se ha transportado en un trineo arrastrado por un pequeño tractor-oruga debido a la pendiente del viñedo. Vega también ha puntualizado que la fermentación se realiza a una temperatura de entre 15-17 °C en un depósito de acero inoxidable y que una vez embotellado se realizará una crianza reductiva de al menos un año. La peculiaridad del viñedo de Jóncols, inaugurado en 2015, es su distribución, a la antigua, en un terreno escarpado, agreste, de poca tierra fértil y organizado en terrazas geométricamente irregulares siguiendo la orografía de la montaña con pendiente del 37 %. EFE 1010086 cgi/pll