Reproducir Denuncian los graves daños ocasionados por la plaga de conejos en diversos términos / Lanza Han pasado cuatro meses desde que se anunciaron las medidas para combatir la plaga de conejos y, mientras los agricultores siguen esperando su aplicación, los daños continúan multiplicándose , según denuncia ASAJA Ciudad Real Así lo muestra la organización en un vídeo que ha publicado en el que reúne varios testimonios de agricultores, con el fin de «mostrar la magnitud de un problema» en la provincia, que, «lejos de remitir, amenaza la viabilidad de numerosas explotaciones». Parcelas devastadas, cultivos arrasados, recursos destrozados, graves pérdidas económicas y explotaciones al límite son la realidad que la organización agraria ha querido visibilizar a través del recorrido por distintas fincas afectadas. Miguel, viticultor, resume la situación con una frase que refleja la gravedad del problema: «Los brotes nuevos no llegan ni a salir». Explica que en una viña en vaso, próxima a la Autovía de Los Viñedos llevan tres años sufriendo los mismos daños. «Los conejos se comen los brotes tiernos, la cepa se queda sin vegetación, deja de circular la savia y acaba secándose y muriendo. Ni siquiera tenemos ya los pulgares viejos que se dejan para asegurar una buena producción» , lamenta. Además, denuncia que en las zonas próximas a infraestructuras públicas apenas pueden actuar . «Aquí solo nos conceden permisos para cazar con hurón y redes. Estamos junto a un puente de la autovía y los conejos cruzan continuamente. Al ser una infraestructura pública no podemos cazar y el problema no deja de crecer». Luisa apunta a otro de los grandes focos de proliferación, las pedrizas. «Aquí viven en un auténtico paraíso», sostiene, a la vez que denuncia que «las ayudas que nos prometieron no llegan y cada vez nos invaden más. Son focos muy importantes desde donde salen continuamente». También se comen las instalaciones de riego Los daños no afectan únicamente a las cepas. José , otro agricultor, explica que los animales también destrozan las instalaciones de riego. «Con el tiempo deja de pasar la savia y la planta se seca. Pero además estamos reponiendo goteros continuamente porque también se los comen. Arreglamos averías prácticamente todos los días». Miguel añade que incluso han tenido que modificar la instalación del riego para intentar protegerla. «Hemos ido subiendo las gomas cada vez más arriba, pero para ellos es un manjar. Al final el coste de la mano de obra se suma al del propio material» y las pérdidas son enormes. En otra explotación, Emilio muestra cómo han tenido que elevar los protectores de las cepas para intentar frenar los ataques. Lamenta, igualmente, el deterioro que están sufriendo «emblemas» del paisaje agrícola como los bombos. Muestra cómo una de estas construcciones está llena de bocas realizadas por los conejos y «la están dejando hueca por dentro y puede terminar hundiéndose, después del esfuerzo que hicieron nuestros antepasados para levantarlo». José muestra también una casilla agrícola afectada por las madrigueras. «No hace falta que vengan a verlo. Aunque tapes las bocas, en dos o tres días vuelven a abrir otras nuevas». Alejandro enseña un melonar completamente vallado. Sin embargo, asegura que tampoco es una solución definitiva. «El vallado no es eficaz al cien por cien. Los conejos lo saltan o lo roen hasta hacer nuevas entradas». Desde ASAJA Ciudad Real recuerdan que «las medidas para hacer frente a esta plaga fueron anunciadas en marzo, pero en pleno mes de julio los agricultores continúan sin ver resultados» . Por ello, la organización exige que las administraciones pasen de los anuncios a los hechos y ejecuten de forma inmediata la orden comprometida. «La situación es insostenible. El campo no puede soportar más retrasos ni más promesas incumplidas» , advierten desde la organización, que hace un llamamiento para que se adopten soluciones urgentes y eficaces antes de que las pérdidas sigan aumentando. ASAJA Ciudad Real anima además a difundir el vídeo elaborado durante la visita al campo para mostrar una realidad que, aseguran, afecta cada vez a más explotaciones agrícolas de la provincia y requiere una respuesta inmediata de las administraciones.