El rebaño, que se dirigen desde Extremadura a los Picos de Europa de León, está inmovilizado en Torrelobatón a la espera de los resultados de los servicios veterinarios de la Junta La trashumancia de rebaños a pie es un acto heroico en el siglo XXI. Solo algunos ganaderos como Paco Morgado y José Manuel Sánchez Miguel se aventuran a hacer el recorrido, de más de 600 kilómetros, entre las dehesas de Extremadura y los puertos leoneses. Son los últimos trashumantes. El rescoldo que queda de la milenaria Mesta, sin apoyos institucionales y con muchas trabas. La invasión de las cañadas por los cultivos agrícolas o las infraestructuras viarias o de regadíos es uno de los más graves. El rebaño trashumante apenas tiene espacio para transitar por la cañada.PASTORES SIN FRONTERAS Paco Morgado llevaba 26 días de trayecto desde Trujillo por la Cañada Leonesa Occidental con su rebaño de merinas de 1.400 ovejas. Tras surcar el tramo entre Tordesillas y Torrelobatón, el sábado, empezaron a morir varias ovejas, una detrás de otra. Otras tantas cayeron enfermas con diarrea. «La cañada está invadida por cultivos y las ovejas han comido de todo. Sospechamos que se han envenenado por los tratamientos fitosanitarios», comentó el ganadero, consternado a la vez que agradecido por la ayuda prestada para que el rebaño pueda cumplir la cuarentena impuesta por la incidencia y recibir agua y alimento. Provincia Ana Gaitero La cuarentena fue decretada tras la denuncia del propio ganadero, que movilizó al Seprona y a los servicios veterinarios de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de la Junta, que han tomado muestras para verificar la causa de la muerte de las ovejas. Fuentes de la Consejería de Agricultura han señalado que desde el sábado por la mañana está actuando el servicio de alerta sanitaria de la provincia de Valladolid. «Se han tomado muestras y levantado actas». Las cañadas tienen 75 metros de ancho, pero la presión agrícola ha estrechado el paso y las ovejas transitan sobre los cultivos El subdelegado del Gobierno en Valladolid, Jacinto Canales, que había acompañado al ganadero en la jornada del jueves motivado por sus orígenes familiares -«mi abuelo fue trashumante entre Extremadura y los puertos leoneses de San Emiliano»- se personó en la mañana del domingo en el lugar. «Probablemente, las ovejas se han envenenado con fitosanitarios, pero lo tienen que confirmar los servicios veterinarios de la Junta», señaló. Los resultados se espera que se conozcan este lunes, para poder continuar el camino. El ganadero ha tomado la decisión de continuar el trayecto en camiones hasta Villaverde de las Chiquita, en la provincia de León, donde pasará unos días antes de emprender la marcha a pie hacia Prioro, donde asistirá a la fiesta de la trashumancia, y, finalmente, al puerto de Pandetrave, en el Parque Nacional de Picos de Europa. Paco Morgado denuncia que la Cañada Leonesa Occidental, por la que discurre su rebaño, ha menguado a este extremos. «Una cañada tiene 75 metros de ancho, y nos han dejado un sendero», que no supera los tres metros. El subdelegado del Gobierno en Valladolid, Jacinto Canales, con los agentes del Seprona.DL La tragedia vivida por este ganadero ha sido denunciada por la organización Pastores sin Fronteras que acompaña a Morgado en su recorrido junto con el equipo de seis personas que proporcionan apoyo en la conducción del ganado y avituallamiento. Las cañadas son vías pecuarias protegidas por la Ley 3/95, que obliga a las administraciones públicas a amojonarlas y protegerlas. Además, son Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. «No son solo una vía pecuaria, sino corredores ecológicos que pertenecen a toda la sociedad», explica Canales. La Cañada Leonesa Occidental en el tramo de Tordesillas a Torrelobatón, 'comida' por las tierras de cultivo.PASTORES SIN FRONTERAS El subdelegado del Gobierno en Valladolid señala que la gestión de estas vías, salvaguardando intereses ganaderos y ganaderos, es compleja, si bien matizó que «en Castilla y León están en peores condiciones que en otras comunidades autónomas». Morgado lamenta la pérdida de su ganado y, sobre todo, que se hayan cumplido los temores que ha manifestado reiteradamente sobre el acoso agrario a las cañadas y la falta de respuesta de las administraciones. «Si respetan los 75 metros, que echen lo que quieran, pero en la cañada está totalmente prohibido echar productos fitosanitarios. Es un corredor ecológico.», recalca. Provincia Ana Gaitero