INFORMACIÓN ACERCA DE LAS COOKIES UTILIZADASLe informamos que en el transcurso de su navegación por los sitios web del grupo Ibercaja, se utilizan cookies propias y de terceros (ficheros de datos anónimos), las cuales se almacenan en el dispositivo del usuario, de manera no intrusiva. Estos datos se utilizan exclusivamente para habilitar y estudiar de forma anónima algunas interacciones de la navegación en un sitio Web, y acumulan datos que pueden ser actualizados y recuperados. En el caso de que usted siga navegando por nuestro sitio Web implica que acepta el uso de las cookies indicadas. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra sección Política de cookies


¿Pueden las emociones del animal afectar a la calidad de su carne?

09/07/2021
En: lavanguardia.com
Digital
¿Pueden las emociones del animal afectar a la calidad de su carne?  Tendencias Un estudio reciente ha confirmado que el bienestar animal tiene una relación directa tanto con la calidad de la carne como con la productividad de este Un animal feliz siempre es más productivo  Getty Images/iStockphoto Laura Conde 08/07/2021 12:00 Una investigación realizada recientemente por la Universidad de Wageningen, en Holanda, concluye que las emociones de los animales guardan relación con la calidad de su carne. Por este motivo, los autores del estudio proponen emplear una tecnología de reconocimiento facial para determinar el grado de bienestar de los animales que se crían para la alimentación humana, ya que gracias a biomarcadores como la oxitocina y la dopamina, que varían los niveles de cortisol -la hormona que se libera como respuesta al estrés- se ha llegado a la conclusión de que un animal feliz siempre es más productivo y la calidad de su carne mejor. "El bienestar animal tiene una relación directa tanto con la calidad de la carne como con la productividad del animal, que si no está estresado pondrá más huevos, dará más leche, etc. No hay que olvidar que el estrés supone un gasto de energía que tiene como consecuencia, entre otras cosas, una menor productividad", explica Antonio Velarde, jefe del programa de Bienestar Animal del Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA) de la Generalitat de Catalunya.  En cualquier caso, Velarde insiste en que "el bienestar animal no debe estar suscrito ni a la calidad de la carne ni a la productividad del animal y debe garantizarse independientemente de cualquier factor". En este sentido, el científico destaca los avances que se van haciendo poco a poco también desde el ámbito de la ganadería intensiva, gracias, en buena parte, a la presión ciudadana: es el caso de la iniciativa End the Cage Age, que aboga por eliminar las jaulas. Numerosos estudios certifican que el estrés del animal en el momento de ir al matadero influye de forma decisiva en la calidad de la carne Antonio Velarde Programa de Bienestar Animal, IRTA Que el bienestar animal afecta a la calidad de la carne es algo que, de forma intuitiva, quien más quien menos ha podido comprobar personalmente en alguna ocasión. Lo explica Núria Baucells, de Debosc, en la provincia de Lleida, un negocio especializado en la cría de pollos ecológicos en el bosque: "Nos han dicho muchísimas veces que nuestros pollos son diferentes, que son más buenos, y yo, que me paso horas y horas observándolos, estoy segura de que están bien".  Para ella, el bienestar animal se traduce en que "tienen un sistema inmune fuerte, lo que hace que no se pongan enfermos", señala la ganadera, quien destaca que como máximo se resfrían durante el primer mes, cuando viven en los nidos, ya que la temperatura y la humedad tienen que estar controladas y puede ocurrir que pasen algo de frío. Una cabra pastando en el bosque  Getty Images Pasado este periodo, los pollos de Debosc son trasladados al bosque, "ya que es el espacio perfecto para sentirse protegidos de los depredadores que vuelan y porque en Debosc lo que buscamos es reproducir con la máxima fidelidad la vida de un pollo salvaje, que presenta una carne tierna pese a que en el bosque hay muchas pendientes, muy oxigenada, y que se desarrolla siempre en un lugar rico en biodiversidad, a diferencia de los prados", explica Baucells, y concluye: "no hemos podido demostrarlo nunca científicamente pero estamos seguros de que es así". Velarde y su equipo, sin embargo, sí lo han hecho, lo mismo que los científicos de la Universidad de Wageningen, que han podido demostrar siguiendo determinados parámetros que el bienestar de los animales influye en la calidad y propiedades organolépticas de los alimentos. "Existen numerosos estudios que certifican que el estrés del animal en el momento de ir al matadero influye de forma decisiva en la calidad de la carne", explica Velarde. Esta se mide por el PH y por el color.  La Unión Europea tiene una legislación propia en materia de bienestar animal  "Si el animal está muy nervioso en el momento del sacrificio el PH bajará drásticamente y se generará mucho ácido láctico, que al reabsorberse dará lugar a una bajada del PH y a defectos de calidad, como carnes más blancas, más pálidas", explica. Si el estrés se produce en el momento del transporte, puede ocurrir que el animal "gaste toda la reserva de glucógeno que tiene la musculatura, por tanto, el PH no baje -se considera un PH óptimo entre 5,8 y 6- y la carne sea oscura y dura", continúa Velarde.  Este tipo de carne indica que el animal ha vivido una situación estresante en el trayecto entre la granja y el matadero, lo que significa, asegura el científico, que "puede ser que se haga un trabajo excelente de crianza y alimentación, para que los animales estén en condiciones óptimas, y de repente se pierdan en un momento todos los beneficios que se han obtenido en la cría a causa de un mal sistema de transporte y sacrificio". Pollos en un prado, al aire libre  Getty Images/iStockphoto En Debosc los pollos van al matadero a oscuras, en jaulas grandes, con el objetivo de reducir el estrés, aunque Velarde destaca que no es una práctica habitual. "En aves se suele recomendar luz ultravioleta para que estén más tranquilas, y cuando llegan al matadero, en todos los casos, son aturdidas, una práctica obligatoria en la Unión Europea salvo en los casos del sacrificio religioso en la comunidad judía o musulmana", indica.  El científico recuerda que el aturdimiento hace que el animal quede completamente anestesiado para que no sienta ningún tipo de dolor en el momento del sacrificio. Velarde señala, además, que la Unión Europea tiene una legislación propia en materia de bienestar animal, y que las directivas que establece en todos los ámbitos de la cría y sacrificio deben ser cumplidas por todas las explotaciones.  Si el animal está muy nervioso en el momento del sacrificio el PH bajará drásticamente Antonio Velarde Programa de Bienestar Animal, IRTA Más allá de esto, el científico recuerda que existe un sello independiente, el Animal Welfair , aprobado en colaboración entre el IRTA y el Instituto Vasco de Investigaciones Agrarias (NEIKER), que evalúa y monitoriza el bienestar animal en todo tipo de explotaciones y que ha sido adoptado por numerosas compañías cárnicas que han decidido ir un paso más allá de lo que recomienda la UE.  Es un sello basado en el proyecto europeo Wellfare Quality®, que identifica cuatro criterios para evaluar el bienestar animal: la buena alimentación, el correcto alojamiento, la buena salud y el comportamiento adecuado. Velarde explica, en este sentido, que el sello evalúa aspectos relacionados con los cuatro criterios anteriores, "desde que los animales no tengan hambre, pero que tampoco tengan sed, que exista un confort térmico y facilidad de movimiento, que no sufran heridas, lesiones ni enfermedades y que los animales se sientan en todo momento seguros y no tengan miedo".  Vacas comiendo en un establo  Getty Images/iStockphoto Para Baucells es importante ir más allá y trabajar en lo que desde Debosc llaman una "agroecología consciente", que pasa no solo por tratar con el máximo respeto al animal, sino también "por crear un proyecto global que va desde el bienestar animal al cuidado del medio ambiente, ya que al tiempo que criamos a los pollos también regeneramos el bosque, el trabajo con proveedores de la zona y la venta a través de pequeños canales de distribución. Por eso decimos que nuestros pollos son más que ecológicos", concluye la ganadera.  Lee también
Fundación Bancaria Ibercaja C.I.F. G-50000652.
Inscrita en el Registro de Fundaciones del Mº de Educación, Cultura y Deporte con el nº 1689.
Domicilio social: Joaquín Costa, 13. 50001 Zaragoza.
Contacto Aviso legal Política de privacidad Política de Cookies